REVISTA ARGENTINA DE ENDOCRINOLOGÍA Y METABOLISMO
El Profesor Dr. Jaime Alberto Moguilevsky falleció el 11 de Julio del 2025 en Buenos Aires. La dolorosa tarea de recordarlo describiendo sus logros, solo me trae a la memoria infinidad de muy gratos momentos compartidos con él, como cuando nos sentábamos juntos a escribir nuestros trabajos científicos para ser publicados en alguna revista del exterior o desarrollar un proyecto de investigación, así como también cuando aparecía por el comedor del laboratorio a contar sus chistes.
Se recibió de Médico en la Facultad de Medicina de la UBA en el año 1959, a la edad de los 23 años. Tres años después lograría el título de Doctor en Medicina – UBA. Inmediatamente viajaría para desarrollar su investigación científica al Departamento de Fisiología de la Universidad de California en USA y posteriormente a la Universidad Hebrea de Jerusalén en Israel. Su carrera de investigador del CONICET comenzó en el año 1962 y llegaría a su máxima categoría como Investigador Superior, siendo el director del Laboratorio de Endocrinología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires desde el año 1985 hasta su retiro en 2005. Paralelamente desarrollaría su carrera docente universitaria, siendo ya en el año 1970 nombrado Profesor Adjunto de Fisiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y, desde el año 1985, Profesor Titular de Fisiología y Biofísica en la misma casa de estudios, siendo el primer director del Departamento de Ciencias Fisiológicas, desde 1986 a 1995, y alcanzando en el año 2006 el honorable título de Profesor Titular Emérito de Fisiología Humana de la Facultad de Medicina – Universidad de Buenos Aires.
En su carrera profesional, Mogui, como lo llamábamos amistosamente, alcanzó los más altos niveles de liderazgo e infinidad de logros profesionales. Entre ellos el de presidente de nuestra SAEM entre los años 1985 y 1987, director de la revista científica RAEM, Académico Extranjero de la Real Academia Nacional de Medicina de España en 1994 y Profesor Visitante del Departamento de Endocrinología Experimental de la Universidad de Göttingen en Alemania durante 15 años. En el año 2004 sería nombrado Decano de la Facultad de Posgrado de la Universidad Favaloro, institución donde había desarrollado la, hasta ese momento inexistente, Carrera de Especialista en Endocrinología Ginecológica y de la Reproducción, así como también la Maestría en Psiconeuroinmunoendocrinología, pionera en el país allá por mediados de los años noventa. Esto le valió ser nombrado en el año 2005 Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Psicoinmunoneuroendocrinología. Recibió en su trayectoria gran cantidad de premios por su labor científica, así como también reconocimiento mundial en su área de trabajo: la neuroendocrinología de la reproducción, de la cual fue pionero. Había comenzado su carrera como docente e investigador de la mano del Prof. Dr. Bernardo Houssay en la década del 60.
Al Mogui lo conocí en el año 1990. Ya hacía unos años era el Profesor Titular de Fisiología de la Facultad de Medicina y dirigía ese famoso Laboratorio de Endocrinología creado por el Dr. Bernardo Houssay, del cual él fue discípulo. En ese laboratorio desarrolló sus trabajos de investigación, que valieron más de 175 publicaciones internacionales innovadoras y de alto nivel. Por aquel entonces me acerque a ver qué era eso
de hacer medicina experimental. Sabía que lo mío era la Endocrinología. Pero quería conocer cómo se podía unir la endocrinología clínica con la experimental. Ahí conocí a Mogui y al Prof. Dr. Pablo Scacchi. Los dos trabajaban juntos desde jóvenes, llevando adelante áreas de investigación en Endocrinología de la Reproducción. El apoyo de ambos rápidamente me hizo formar parte inseparable del laboratorio que hoy tengo el honor de dirigir. Recuerdos diarios entrañables durante casi 20 años que estuvimos en ese laboratorio, y que luego continuaron al trabajar conjuntamente en la Universidad Favaloro.
En sus últimos años como investigador, allá por comienzos de los años 2000, acercó a nuestro laboratorio un tema de investigación que comenzaba a tener mucho interés en la comunidad científica europea: los disruptores endocrinos. Gracias a un convenio con la Comunidad Económica Europea pudimos comenzar a desarrollar en nuestro país los primeros trabajos de investigación del tema que, años más tarde, daría lugar a la creación del Departamento de Disruptores Endócrinos en nuestra Sociedad, actualmente de creciente impacto. Ya a esa altura Mogui contaba con un reconocimiento admirable entre sus pares. Fue muy estimado por colegas de su especialidad, así como también por generaciones de docentes de Fisiología y de toda la comunidad endocrinológica. Continuó aportando ideas e inspiración para todas las actividades de investigación científica y de formación docente hasta sus últimos días de vida.
Mogui será recordado por su constante aporte innovador a la endocrinología, así como una incansable dedicación docente tanto en la Facultad de Medicina como en postgrados que él mismo dio origen. Mogui fue un comunicador entusiasta, cálido, de carácter generoso lo que lo convirtió en una persona líder, influyente, valorada y, fundamentalmente, querida en el seno de las sociedades científicas por las que transitó.
Para mí solo será un profundo y muy agradecido:
¡hasta siempre Mogui!