REVISTA ARGENTINA DE ENDOCRINOLOGÍA Y METABOLISMO
Lucero, E.*; Mercado Luna, M.**; Cabañez, Graciela***; Villagrán De Rosso, Elena V.****; Bernatené, D.º; Sartorio, G.ºº; Niepomniszcze, H.ººº•
Un total de 482 alumnos de escolaridad primaria, de ambos sexos, fue estudiado en este monitoreo de bocio endémico en dos localidades de la Provincia de San Luis: Ciudad de San Luis (382 niños) y Balde (100 niños). La edad de los escolares osciló entre 5 y 17 años. La palpación tiroidea fue hecha por el conjunto de los médicos participantes. Sin embargo, con la finalidad de aunar criterios con lo realizado previamente (1-9), se tomó como única referencia la palpación de H.N., que se llevó a cabo en la totalidad de los niños estudiados. La definición del grado de bocio fue similar a la utilizada en los otros relevamientos (1). Se determinó la yoduria en muestras casuales de orina emitidas por los niños una vez que fueron palpados (143 de San Luis y 72 de Balde). Se midió también el contenido de yodo en 249 muestras de sal de consumo hogareño de San Luis y en 66 de Balde. El examen palpatorio reveló en todos los niños la existencia de bocio grado 1, con excepción de 2 de ellos de San Luis, que presentaron bocios multinodulares. La prevalencia total de bocio fue de 6% en la Ciudad de San Luis y 12% en la localidad de Balde. Estos resultados arrojaron cifras compatibles con una muy mínima endemia leve en San Luis, pero ciertamente considerable en Balde. Los niveles de yoduria tuvieron, en San Luis, una media de 145,8±79,6(DS)μg/L y una mediana de 141,3μg/L; mientras que en Balde la media fue de 136,6±153,5(DS)μg/L y la mediana de 98,1μg/L, aunque los niños con bocio de esta localidad tuvieron una mediana de 103μg/L. Estos valores indican que los niveles de yoduria fueron óptimos en la Ciudad de San Luis, pero en el límite inferior de la normalidad, a juzgar por el valor de la mediana, en la localidad de Balde. El contenido de yodo de las sales que aportaron los alumnos mostró una media de 24,8mg/Kg en San Luis y 24,2mg/Kg en Balde. El porcentaje de muestras con concentraciones de yodo <15mg/Kg fue de 19,3% para San Luis y 24,2% para Balde. Concluimos que en la Ciudad de San Luis no existe una significativa endemia bociosa, aunque sí encontramos una prevalencia de bocio muy ligeramente superior a la línea de corte del 5%, establecida por el ICCIDD (10). Considerando que el grado de nutrición de yodo fue óptimo, esta irrelevante endemia podría ser atribuida al pauperismo de la población escolar estudiada. Distinta es la situación planteada en la localidad de Balde, situada a sólo 30 Km de la Ciudad de San Luis. Aquí encontramos una frecuencia de bocio considerable, que no puede llegar a explicarse por el solo hecho de que las medianas de las yodurias estuvieran en el límite inferior de la normalidad. El hecho de que en Balde existan aguas termales, abre la posibilidad que el agua de bebida utilizada por sus pobladores contenga algún tipo de sustancia bociogénica, a la que pueda atribuirse esa mayor prevalencia de bocio.