REVISTA ARGENTINA DE ENDOCRINOLOGÍA Y METABOLISMO
SMULEVER A.*1, PITOIA F.2, ABELLEIRA E.2, CALIFANO I.3
El carcinoma anaplásico de tiroides (CAT) es una neoplasia agresiva con elevada mortalidad. Aproximadamente el 50% de los casos presenta la mutación BRAF V600E, para la cual la combinación terapéutica dabrafenib–trametinib (DT) mejora la sobrevida global. Un diagnóstico oportuno y el acceso temprano a estudios moleculares y terapias dirigidas son fundamentales. El objetivo de este estudio fue identificar los desafíos diagnósticos y terapéuticos en pacientes con CAT en Buenos Aires, Argentina. Este estudio retrospectivo multicéntrico incluyó 42 pacientes con CAT provenientes de 11 centros (2019-2025). Se evaluaron los métodos diagnósticos iniciales (MDI), incluyendo punción aspirativa con aguja fina (PAAF), biopsia con aguja gruesa (BAG), biopsia quirúrgica y hallazgo incidental posterior a tiroidectomía, así como el tiempo hasta la confirmación diagnóstica de CAT. Se recolectaron datos sobre el estudio de la mutación BRAF, el acceso a DT, la respuesta al tratamiento y la mediana de sobrevida global (mSG). La mediana de tiempo desde el inicio de los síntomas hasta el diagnóstico fue de 3,17 meses (RIC 2–5,5). El principal MDI fue la PAAF (71%), mientras que la biopsia quirúrgica y la BAG se utilizaron con menor frecuencia (5% cada una). El diagnóstico incidental de CAT representó el 19% de los casos. El CAT se confirmó en 30% de los casos cuando se utilizó PAAF (n=9/30); la BAG y la biopsia quirúrgica lograron un diagnóstico definitivo en el 50% de los casos cada una (n=1/2 para cada método). La determinación de BRAF se realizó en el 67% de los pacientes (n=28), con una tasa de positividad del 57% (n=16). El tiempo mediano hasta el resultado fue de 7,5 días (RIC 4–29) y de 39 días (RIC 22–70) desde el diagnóstico hasta el inicio de DT; menos de la mitad de los pacientes elegibles recibió esta terapia (n=7/16). La mSG de la cohorte fue de 3,23 meses (RIC 1,4–11,5) y de 6,86 meses en los pacientes diagnosticados dentro de los 30 días desde el inicio de los síntomas (p=0,25). El diagnóstico incidental de CAT (n=8) se asoció con una mSG mayor que en los casos sintomáticos (16 [4–23] vs. 3 [1,2–9,5] meses; p=0,003). Los pacientes BRAF positivos tratados con DT presentaron una mSG superior (8,6 vs. 3,61 meses; p=0,037), al igual que aquellos sometidos a cirugía (11 vs. 2 meses; p=0,00085), con mejores resultados en las resecciones R0/R1 (22,5 vs. 2,33 meses para R2; p=0,00089). Este trabajo permitió identificar demoras diagnósticas sustanciales, principalmente relacionadas con el bajo rendimiento de los MDI, en particular la PAAF; barreras significativas para el acceso a estudios moleculares y de acceso a terapias dirigidas. Optimizar los circuitos diagnósticos —asegurando la obtención de muestras tisulares representativas— y mejorar el acceso al testeo molecular y a las terapias dirigidas resulta clave para posibilitar un tratamiento oportuno y mejorar los resultados en pacientes con CAT en Argentina.
Anaplastic thyroid carcinoma (ATC) is an aggressive malignancy with a high mortality rate. Approximately 50% of cases harbor the BRAF V600E mutation for which dabrafenib-trametinib (DT) has demonstrated improved overall survival (OS). Facilitating prompt diagnosis, timely access to experienced clinical care, molecular testing, and targeted therapies is crucial for optimizing outcomes. This study aimed to identify the diagnostic and therapeutic challenges in ATC patients in Buenos Aires (Argentina). This retrospective, multicenter cohort study included 42 ATC patients from 11 centers in Buenos Aires (2019-2025). It assessed initial diagnostic methods (IDMs), including fine-needle aspiration (FNA), core needle biopsy (CNB), surgical biopsy, and incidental finding after thyroidectomy, as well as the time to confirmed ATC diagnosis. Data were collected on BRAF testing frequency and results, access to DT, treatment response, and overall survival. The median time from symptom onset to diagnosis was 3.17 months (IQR 2–5.5). The most frequently performed IDM was FNA (71%), while surgical biopsy and CNB were used less frequently (5% each). ATC incidentally diagnosed in surgical specimens accounted for 19% of cases. ATC was confirmed in only 30% of cases when FNA was used (9/30), whereas both CNB and surgical biopsy yielded definitive diagnoses in 50% of cases (1/2 each). Excluding incidentally diagnosed patients, a definitive ATC diagnosis was achieved with the initial diagnostic approach in 32% of cases (n=11/34). BRAF testing was performed in 67% of patients, with a positivity rate of 57%. The median interval from sample collection to BRAF mutation result was 7.5 days (IQR 4–29), and 39 days (IQR 22–70) from diagnosis to DT initiation. Less than half of these patients (n=7/16) received DT. The cohort’s mOS was 3.23 months (IQR 1.4–11.5), rising to 6.86 months in patients diagnosed within 30 days of symptoms (p=0.25). Incidental ATC diagnosis (n=8) correlated with a mOS of 16 months (4–23), vs. 3 months (1.2–9.5) in symptomatic cases (n=34) (p=0.003). DT use in BRAF-positive patients was associated with longer OS (8.6 vs. 3.61 months; p=0.037). Patients who underwent surgery also had significantly longer OS (11 vs. 2 months; p=0.00085), with the best outcomes observed in R0/R1 resections (22.5 months vs. 2.33 months for R2; p=0.00089). Substantial diagnostic delays were observed, mainly related to incorrect use of IDMs, particularly FNAB. In addition, major barriers to accessing molecular diagnostics and targeted therapies persist. Optimizing diagnostic pathways, favoring representative tissue samples, and facilitating access to molecular testing and targeted therapies are critical to enable timely treatment and improve outcomes in ATC.